Procuramos así, que el nuevo creyente comprenda que ahora le pertenece a Cristo y forma parte de su amada iglesia. El éxito del proceso de consolidación está fundamentado en el amor que se le brinda al nuevo creyente tan pronto llega a la congregación o a la célula. Cualquier actitud de rechazo puede causar heridas en su ser. Este amor concreta la protección, la confianza y la seguridad que se le obsequian al nuevo creyente a fin de que se sienta como en su hogar, ya que en Cristo todos somos hermanos.
En el proceso de consolidación es importante que el nuevo creyente adicionalmente de asistir a las reuniones congregacionales, deba incorporarse a una célula, es decir a un grupo de hermanos en Cristo donde podrá estudiar más detenidamente la Palabra de Dios y poder así, crecer espiritualmente para desarrollar una relación personal con Dios. La célula también le da la oportunidad de aclarar sus dudas o inquietudes con la persona que este liderando el estudio bíblico o célula, a fin de que se sienta cómodo y atendido.
También consideramos importante que tenga un verdadero encuentro con Cristo. Por un espacio de tres días la persona es apartada de su rutina para que reafirme su encuentro personal con Jesucristo. Es una experiencia realmente maravillosa; y para quienes van con un corazón dispuesto regresan a sus hogares renovados, fortalecidos y llenos de paz.
